Estuve fuera del país mucho tiempo, viví en Italia, la cuna de la moda. El amor hizo quedarme ahí y ahora el desamor (no te la creas tampoco) me hizo volver -aquí obvio- a Perú. Aunque no me arrepiento de conocer lugares hermosos y -ni que decir- que ayudó a que descubrir mi pasión ¨la autenticidad de la moda¨.

Aquí en Perú, mientras tomo mi te verde con piña y miro el malecón, puedo confirmar que tenemos mucho miedo de atrevernos #increibleperocierto. Sabian que la personalidad muchas veces la damos a notar con nuestras prendas, zapatos, hasta el pequeño arete que llevas puesto. Y ni que decir de la forma en la que nos maquillamos o llevamos el bolso, soy algo así como -psicologa de la moda- literal, y analizo a todos los que me rodean, si te viera lo haría.

Viví en La Molina hasta los 17 años, mientras caminaba por El corregidor conocí al que me llevó a esta hermosa pasión, mi ex obvio, ahora está desaparecido haciendo no se que, pero me hizo conocer el paraíso, no me vestía mal, pero no me atrevía a usar lo que me gustaría, mis traumas eran simples: quizá se me salia un rollo, o se notaban demasiado mis pechos, aunque por dentro mi otro yo -el de ahora- gritaba ¨PONTE ESA MALDITA FALTA Y SAL CONQUISTAR EL MUNDO¨; hasta que lo hice y no se imaginan esa sensación de libertad y sentirme autentica.

Empecé a preocuparme mas por la moda, leía revistas mientras trabajaba como asistente en un estudio de abogados, no digo que era horrible trabajar ahí, pero quería mas, no me sentía yo, ya no quería ser solo Nicole, prefería ser Nicole Chanel y usar ambos nombres que mis padres me dieron.

Aprendí a entender las ofertas, cuando comprar y cuando no hacerlo, cada cuanto tiempo las prendas bajan de precio, que se usará la temporada que viene y obvio a manejar mis tarjetas con cuidado, para no terminar quebrada al 100% y terminar como ¨Confesiones de una compradora compulsiva¨ y vender todo.

Aquí, en mi pequeño pero caluroso espacio encontraremos tips de belleza, outfits, algunas veces mis anécdotas, lo IN y lo OUT, visitaremos lugares y seremos pinky friends forever.